RESEÑAS BIOGRÁFICAS DE ABOLICIONISTAS Y SU CONTEXTO HISTÓRICO

Isidoro de Antillón y Marzo. Nació y murió en Santa Eulalia, Teruel, (1778 - 3/VII/1814).
Jurista, geógrafo y periodista. A los 16 años ganó un premio por su obra “Descripción orográfica, política y física de la Sierra de Albarraicin”. A los 25 años empezó el primer atlas español. Fue catedrático del Seminario de Nobles de Madrid hasta la invasión francesa. Estuvo en los dos sitios de Zaragoza y fue un miembro relevante de la Junta de gobierno de Teruel contra Napoleón. En 1809 fundó el Semanario Patriótico. Fue nombrado magistrado de la audiencia de Palma de Mallorca y en esta ciudad fundó el diario La Aurora Patriótica Mallorquina , que defendía principios liberales y republicanos.
Como abolicionista ya se arriesgó el 2 de abril de 1802 pronunciando en la Academia Matritense de Derecho Español y Público una conferencia en favor de la prohibición de la trata de esclavos y de la abolición de la esclavitud que fue publicada en 1811 con el título de “Disertación sobre el origen de la esclavitud de los negros, motivos que la han perpetuado, ventajas que se le atribuyen y medios que podrían adoptarse para hacer prosperar sin ellos nuestras colonias”. Más tarde, cuando en 1812 fue elegido diputado en las Cortes de Cádiz defendió la abolición de la trata en un discurso pronunciado el 13 de agosto de 1813 en el que también se pronunció en favor de la libertad, la enseñanza pública y la prohibición de los castigos corporales. La noche del 3 de noviembre de 1813 tres asesinos lo atacaron al salir de las Cortes dejándolo por muerto. No llegó a restablecerse totalmente de sus heridas y al año murió en Santa Eulalia cuando, tras la anulación de la Constitución y restablecido el absolutismo por Fernando VII, era trasladado a Zaragoza para ser ejecutado. Diez años más tarde, tropas absolutistas profanaron su tumba, quemaron el cadáver y aventaron sus cenizas.

Agustín Argüelles (Rivadesella 18/VIII/1776 - Madrid 26/III/1844)
Abogado, diplomático y Oriente de la masonería regular española. Diputado de la provincia de Oviedo en las Cortes de Cádiz, redactó el preámbulo de la Constitución y su elocuencia (se le apodó el divino Argüelles ) fue decisiva para la aprobación de leyes como la de abolición del tormento o la libertad de imprenta. Presentó una propuesta de abolición de la trata de esclavos el 1 de abril de 1811 que se fusionó con la presentada por José Miguel Guridi. Castigado a prisión por Fernando VII, fue nombrado ministro de Gobernación cuando el pronunciamiento de Riego condujo al restablecimiento de la Constitución. Al reimplantarse el absolutismo huyó a Inglaterra y no regresó hasta 1834, una vez muerto Fernando VII. Volvió a ser elegido representante asturiano en las Cortes. Cuando la reina regente María Cristina fue desterrada por intentar, una vez derrotados los carlistas, reforzar el absolutismo fue nombrado preceptor de la futura reina Isabel II, sin aceptar ninguna remuneración. Murió pobre y con una gran fama de honrado.

José Miguel Guridi Alcocer . (San Felipe de Ixtacuixtla, 26/XII/1763 -1828)
Sacerdote, jurista y luchador contra la injusticia. En 1810 se trasladó a España. Fue designado diputado a las Cortes de Cádiz por la provincia de Tlaxcala (México). Presentó una propuesta de abolición inmediata de la trata y gradual de la esclavitud el 26 de marzo de 1811, que se integró el 2 de abril en una propuesta presentada conjuntamente con Agustín Argüelles.
En 1819 regresó a México, formando parte de la Soberana Junta Provisional Gubernativa. En 1824 fue uno de los firmantes de la primera constitución federal de la República Mexicana.

José María Blanco White . (Sevilla 11/VII/1775 - Liverpool 20/V/1841).
Escritor liberal que tras combatir a los franceses huyó a Inglaterra en 1810 y ya nunca más regresó. Ordenado sacerdote católico el 21 de diciembre de 1799, abandonó el catolicismo en 1803 y se convirtió en su exilio inglés al anglicanismo en 1812, llegando a ser ordenado en 1814.
Sus escritos fueron prohibidos en España. En 1814 publicó en Londres “Bosquexo del comercio de esclavos y reflexiones sobre este tráfico considerado moral, política y cristianamente”. Se convirtió en escritor inglés, sin abandonar el español.

Fray Félix Varela (La Habana 20/XI/1788, San Agustín - Florida 25/II/1853).
Profesor de filosofía y sacerdote liberal. Fue nombrado diputado cubano, cuando en 1820 se restableció la Constitución de 1812, al rebelarse las tropas mandadas por el general Riego que debían partir para combatir a los independentistas americanos.
Desobedeciendo las instrucciones de sus electores cubanos, defendió el fin inmediato de la trata. Tras señalar que con la esclavitud siempre existiría el peligro de que los esclavos se rebelaran, propuso un plan de abolición gradual.
Los demás diputados cubanos le enfrentaron en las Cortes, a otro sacerdote diputado de Cuba, fray Juan Bernardo O'Gaban, logrando que sus peticiones no fueran atendidas. Tuvo que exiliarse al iniciarse un periodo de sangrienta represión cuando se restableció el absolutismo con la invasión de España en 1823 de los “Cien mil hijos de San Luis”, enviados por la Santa Alianza.
Varela huyó a los Estados Unidos y fue condenado a muerte, en ausencia, en España.
En Nueva York le asignaron una parroquia, convirtiéndose en un defensor de los derechos de los desvalidos, en especial de los inmigrantes irlandeses. Publicó muchos artículos, revistas y libros.

Francisco Arango y Parreño (La Habana 22/V/1765 - 21/III/1837)
En la Habana cursó Humanidades y se tituló bachiller en Derecho. Completó sus estudios superiores como abogado en España.
De regreso a Cuba, trabajó en las reformas administrativas que se implantaron de 1789 a 1793. Fue nombrado delegado del ayuntamiento de la Habana ante el gobierno español.
Fue un exponente de la Ilustración en Cuba: promotor de la fundación de la “Sociedad de Amigos del País”, y uno de sus primeros directores; impulsor con sus publicaciones de la creación de organismos, como la Junta de Fomento, el Tribunal Mercantil en la Habana, y el denominado “Real Consulado”, del que además fue nombrado Primer Síndico.
Fue redactor del "Papel Periodico".
Estuvo en Santo Domingo como Asesor del Tribunal de alzadas y también se le confió una misión diplomática.
Por el exito de sus misiones, el rey le concedió la Gran Cruz de Carlos III.
Diputado en las Cortes de Cádiz, se opuso a la supresión de la trata de esclavos, pero cambió más tarde sus ideas, y finalmente acabó declarándose partidario de la abolición de la esclavitud.

Domingo del Monte y Aponte (Maracaibo, Venezuela 4/VIII/1804 - Madrid 4/XI/1853).
Emigró con su familia de ricos hacendados, originaria de Santo Domingo, a Cuba, en 1810, en donde realizó estudios universitarios de Filosofía y Derecho. Promovió un sistema de educación, fue crítico literario y poeta. Tuvo varios cargos en la Sociedad Económica de Amigos del País, en donde acabó transformando su Comisión de Literatura en la Academia Cubana de Literatura que fue suprimida por las presiones de los esclavistas cubanos. Creó un círculo literario en su domicilio de Matanzas en 1834, y al año siguiente en la Habana. En él se favoreció el abandono del romanticismo y el paso al realismo que incidía en la descripción de la realidad cubana y las lacras de la esclavitud.
Era amigo del abolicionista cónsul inglés David Turnbull. En 1842, mientras se encontraba de viaje en Filadelfia fue acusado de participar en una supuesta conspiración antiesclavista. Para evitar ser juzgado de estas acusaciones por un tribunal militar en Cuba se exilio a Madrid en donde residió hasta su muerte.

José Antonio Saco (Bayamo, Cuba, 1797 - Barcelona, 1879).
Fue un librepensador inspirado por los Enciclopedistas franceses que a los 23 años substituyó, en la cátedra de Filosofía y Derecho, a Félix Varela, cuando este fue nombrado en 1821 diputado a las restablecidas Cortes de Cádiz. Abordó tanto las ciencias como las letras, abarcando sus escritos la física, la química, la botánica, el derecho, la antropología, la historia, la educación y la política. Entre sus obras figuran una historia de la esclavitud de origen africano en América y escritos sobre la industria azucarera.
Saco intenta demostrar que la abolición del tráfico de esclavos sería positiva y no arruinaría la agricultura cubana. Quería convencer a los esclavistas cubanos, utilizando el ejemplo de las colonias inglesas y francesas en las que se abolió la esclavitud y aumentó la producción. Sin embargo, no sólo no les convenció, sino que le acusaron falsamente de conspirar para liberar a los esclavos, acabar con los blancos e independizar Cuba. Tuvo pues, que alternar el exilio en Estados Unidos -en donde colaboró con Varela-, Inglaterra y Madrid, con estancias en Cuba.
En 1837 fue elegido diputado por la provincia de Oriente, pero al no permitirse a los diputados de Cuba, Filipinas y Puerto Rico ocupar sus escaños, Saco fue el encargado de redactar un escrito de protesta.
Tras viajar por Europa se instaló en 1840 en París, en donde publicó en 1845 “Supresión del tráfico de esclavos en Cuba”.
En 1861 decidió acogerse a una amnistía general concedida en 1854 y regresar a Cuba. Se casó con la viuda del dirigente ejecutado por los españoles, favorable a la anexión a Estados Unidos, Narciso López. Saco, por su parte, pensaba que el anexionismo representaría la asimilación cultural y espiritual de Cuba. También puso reparos a la primera rebelión independentista, la que dio lugar a la Guerra de los 10 años (1868-1878), pues pensaba que los independentistas no tenían bastante fuerza, ni aliados externos.

Julio de Vizcarrondo Coronado (S. Juan de Puerto Rico, 9/XII/1829 - Madrid, 1889)
Hacendado que por su actividad abolicionista en Puerto Rico, fue desterrado en 1850, refugiándose en los Estados Unidos. De vuelta en 1854 continuó luchando contra la esclavitud y liberó a sus esclavos, sufriendo diferentes persecuciones. Escribió varios libros relacionados con la cultura, la historia y la geografía de Puerto Rico. En 1863 se trasladó a España.
En Madrid fundó el 2 de abril de 1865, la Sociedad Abolicionista Española, cuyo órgano de prensa, “El Abolicionista español”, apareció en Madrid, el 15 de julio de 1865.
La Sociedad Abolicionista se extendió por las grandes ciudades de España y organizó un certamen literario que ganó Concepción Arenal. En 1866 el gobierno de Narváez ordenó su cierre y el de su periódico.
Como militante del partido republicano participó en la organización de la Revolución de 1868, teniendo que exiliarse al ser descubierto. Regresó al triunfar la Revolución, siendo elegido miembro del Comité Republicano de Madrid.
Volvió a organizar la Sociedad Abolicionista, dando a su periódico el nombre de “La Propaganda” hasta que en octubre de 1872 recuperó su primitivo nombre de “El Abolicionista Español” que mantuvo hasta que dejó de publicarse en 1876.
Fue un triunfo de Vizcarrondo y la Sociedad Abolicionista Española, la promulgación el 4 de julio de 1870 de la ley Moret o de “vientres libres”. En cambio, no prosperó totalmente la petición que realizó el 22 de setiembre de 1872 la Junta de la Sociedad Abolicionista al Senado, de una ley de abolición de la esclavitud en Cuba y en Puerto Rico, pues tuvieron que conformarse con la abolición en esta última isla, el 22 de marzo de 1873.
Con la Restauración se limitó la libertad de actuación de la Sociedad Abolicionista hasta que la recuperó en 1880. Aquel año, el 13 de febrero de 1880, se aprobó la abolición gradual de la esclavitud, reemplazada por un Patronato contra cuyas limitaciones siguió combatiendo la Sociedad Abolicionista. El 7 de octubre de 1886 se suprimió finalmente el Patronato y el último vestigio de la esclavitud.
Logrado su objetivo, la Sociedad Abolicionista Española se disolvió en 1888, habiendo mantenido Vizcarrondo el cargo de Secretario en todas las Juntas.
Otras facetas de Julio de Vizcarrondo que merecen destacarse son la de haber sido diputado autonomista por Puerto Rico desde 1886 hasta su fallecimiento en 1889 y que como presidente del Comité Central de la Unión Evangélica Española consiguiese del Alcalde de Madrid el permiso para la realización de cultos evangélicos públicos el 24 de enero de 1869. Además su actividad en labores de beneficencia fue continuada, destacando el haber fundado el Hospital de los Amigos de los Pobres, la Sociedad Protectora de los Niños y otras asociaciones benéficas. A su muerte trabajaba en el proyecto de construcción de un hospital de niños incurables.

Rafael Maria de Labra y Cadrana (La Habana 7/IX/1841- Madrid, 16/IV/1918)
De niño se trasladó a Madrid en donde se graduó como licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras.
Como periodista dirigió el periódico “El Abolicionista”, órgano de la Sociedad Abolicionista de la que fue presidente de su Comité ejecutivo desde 1868 hasta 1876, siendo vocal en la Junta de 1868, vicepresidente en las de 1870 y 1880, ocupando la presidencia de la Sociedad desde 1881 hasta su disolución en 1888, después de ver culminada la abolición de la esclavitud.
Activo participante en la Revolución de 1868, perteneciente al partido Progresista. Diputado en 1871, fue uno de los que presentó durante la jefatura de gobierno del radical Ruiz Zorrilla, el 19 de noviembre de 1872, un proyecto de ley de la abolición de la esclavitud en Puerto Rico que finalmente se aprobó durante la Primera República.
En 1869 ya advertía que los independentistas cubanos seguirían el ejemplo de Carlos Manuel de Céspedes quien liberó a sus esclavos para que empuñasen las armas contra los españoles. Fue un gran defensor de la autonomía de las colonias.
Durante la República defendió un republicanismo independiente, partidario de la autonomía de las colonias, si bien se aproximó a una tendencia republicana más centralista que dirigía Salmerón.
Representó en las Cortes a Cuba y Puerto Rico. A partir de 1881, presentó cada año un proyecto de abolición del Patronato que le fue aprobado en 1886, originando el decreto del 7 de octubre.
Habiendo ganado la cátedra de História de la Colonización en la Universidad Central, no se le permitió ocuparla. Contribuyó a fundar la Institución Libre de Enseñanza en la que fue profesor de Derecho Internacional Público y de Historia Política Contemporánea.
Presidió el Ateneo de Madrid de 1915 hasta su fallecimiento en 1918.

Concepción Arenal (El Ferrol, 1820-Vigo, 1893) .
Tuvo una formación autodidacta y llegó a asistir -disfrazada de hombre- como oyente a los estudios de Derecho, pues en ellos no se admitía a las mujeres.
El 31 de marzo de 1866 ganó el concurso poético organizado por la Sociedad Abolicionista Española con su poema “La esclavitud de los negros”.
Pensadora muy cercana al krausismo, socióloga, defensora de los derechos de la mujer y partidaria de reformar el sistema penitenciario y la condición de los obreros.
En 1863 fue nombrada Visitadora general de prisiones de mujeres y en 1871 ocupó el cargo de Secretaria de la Cruz Roja de Madrid.
Colaboró con Fernando de Castro en la fundación, en 1869, del Ateneo Artístico y Literario de Señoras. A pesar de que no tuvo mucho éxito, fue el precedente de posteriores iniciativas dirigidas a la instrucción de la mujer, considerada como imprescindible para conseguir la igualdad de derechos entre hombre y mujer.
Era una seguidora de los reformadores que defendían una orientación educativa del sistema penitenciario, buscando la rehabilitación del condenado más que su castigo.
Entre sus libros destacan "Beneficencia, filantropía y caridad" (1861), "Estudios penitenciarios" (1877) y "La mujer del porvenir" (1884).

Fernando de Castro (Sahagún, 1814 - Madrid, 1874)
Su vida refleja la tragedia de un católico liberal, profundamente religioso, que al final se separó de la Iglesia.
Fue un sacerdote que llegó a ser Vicerrector del seminario de León y Capellán de honor de la Reina, y que tuvo que acabar renunciando a raíz de la mala acogida del sermón que pronunció en noviembre de 1861 ante la Reina, nuncio, prelados y cortesanos en el que profetizaba una revolución si no se remediaba la injusticia social en la que vivía el pueblo.
Fue coetáneo y seguidor de Sanz del Río, introductor de la doctrina krausista (de Karl Christian Krause) en España, y tuvo que ver como en 1865, “El Ideal de la Humanidad para la vida” de Sanz del Río era incluido en el Índice eclesiástico de libros prohibidos.
Ferviente defensor de la libertad religiosa de conciencia y de cultos, le tocó vivir la condena de sus ideas en la Encíclica Mirari de Gregorio XVI y en la Encíclica Quanta Cura de Pío IX que condenaban y calificaban de “libertad de la perdición” a la libertad de conciencia y cultos negando que fuera “un derecho propio de todo hombre, derecho que debe ser proclamado y asegurado por la ley en toda sociedad bien constituida”. Catedrático de Literatura de la Universidad de Madrid. En 1864, gobernando Narváez, fue destituido de su cátedra junto a Castelar, Salmerón, Sanz del Río, y posteriormente Giner de los Ríos que se les solidarizó.
Repuesto en su cátedra en 1868 y nombrado Rector de la Universidad Central de Madrid inaugura en 1869 un ciclo de diecisiete conferencias dominicales sobre la educación de la mujer. Fue Presidente de la Asociación para la Enseñanza de la Mujer.
Entre sus escritos destacan “Carácter práctico de la filosofía en relación con la historia” (1862), dos tomos del “Compendio razonado de la Historia General” (1863 y 1866), “Caracteres históricos de la Iglesia española” (1866) y “Memoria Testamentaria”, publicado en 1874.
Fue Presidente de la Sociedad Abolicionista Española en 1870 hasta su muerte en 1874 y como tal, encabezó la petición al Senado que la Junta directiva presentó el 22 de setiembre de 1872, de una ley de abolición total de la esclavitud en Cuba y Puerto Rico..

Francisco Giner de los Ríos (Ronda, 10/X/1839 - Madrid, 17/II/1915)
Estudió Derecho y Filosofía y Letras en Barcelona y Granada, en donde también practicó la música, la pintura y el periodismo publicando artículos políticos y literarios en la revista Meridional.
Se doctora en Derecho en la Universidad Central de Madrid, en donde conoció a Sanz del Río quien le convirtió en seguidor de la doctrina krausista.
En 1866 es nombrado catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Madrid, pero renuncia al año siguiente en solidaridad con Julián Sanz del Río, Fernando de Castro y Nicolás Salmerón que habían sido expulsados de la Universidad por sus ideas.
En 1868, al triunfar la Revolución, recupera su cargo.
De nuevo es destituido al desaparecer la República, siendo desterrado a Cádiz.
Una vez retornado a Madrid, funda en 1876 la Institución Libre de Enseñanza con un grupo de profesores expulsados de la Universidad por negarse a que sus enseñanzas se ajustaran a las ideas religiosas, políticas y morales oficiales. Fue el inspirador de su línea pedagógica dirigida a formar hombres completos, racionalistas y abiertos a todo el saber. Esta institución fue hasta su desaparición en 1936 la introductora en España de las más modernas teorías científicas y culturales.
Escribió obras sobre psicología, pedagogía, derecho, filosofía, arte, literatura y sociología.
Fue vocal de la Junta directiva de la Sociedad Abolicionista Española en 1870 y en 1880.

Luis María Pastor Coxo (Barcelona 26/IV/1804 - 29/IX/1872)
Forma parte del grupo de economistas que entendían que el liberalismo político debía ir unido al liberalismo económico.
Desde 1844 formaba parte del partido moderado, siendo a partir de 1847 elegido ocho veces diputado de las Cortes. Fue nombrado Director General de la Deuda en 1847. Fue Ministro de Hacienda, del 21 de junio al 19 de septiembre de 1853, en el Gobierno que presidió Lersundi y cuya poca duración se debió a un escándalo en la concesión de la línea de ferrocarril del Norte. Volvió a ser Director General de la Deuda Pública, en el año 1856, en el Gobierno O'Donnell. Fue nombrado senador vitalicio en 1863 y llegó a ser vicepresidente del Senado.
Escribió importantes tratados de economía.
Primer presidente de la Sociedad de Economía Política, fue también miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas.
En 1865 fue vocal de la Junta fundacional de la Sociedad Abolicionista Española.

Laureano Figuerola y Ballesteros (Calaf, 4/VII/1816 – Madrid, 28/II/1903)
Abogado y catedrático, primero en 1845 de Derecho Administrativo y Economía Política en la Universidad de Barcelona y después, en 1853, de Derecho Político y Legislación Mercantil en la de Madrid.
Forma parte del grupo de economistas liberales catalanes, librecambistas partidarios del trabajo asalariado y de la abolición de la esclavitud.
En 1864 fue uno de los que dieron soporte a Vizcarrondo para fundar la Sociedad Abolicionista española, siendo Vicepresidente de la Junta directiva fundacional elegida en 1865 y vocal en la de 1880.
Fue un gran divulgador y difusor de las teorías librecambistas con sus escritos y conferencias. En 1857, junto con otros economistas librecambistas fundó y presidió la Sociedad Libre de Economía Política que tuvo como órgano El Economista (1856-1857).
Perteneció al partido progresista, siendo diputado en 1854 por Barcelona. Amigo de Prim y miembro del Comité Revolucionario que preparó la Revolución de 1868. Como Ministro de Hacienda de 1868 a 1870 impulsó la supresión o racionalización de las barreras arancelarias tanto en el interior de España, como hacia el exterior, lo cual le atrajo la animadversión de los sectores industriales catalanes y le obligó a dimitir.
Al escindirse el partido progresista se unió al partido radical de Ruiz Zorrilla, siendo designado presidente del Senado en 1872. Si bien se apartó de la política al proclamarse la República, se declaró republicano cuando los golpes militares de Pavía y Martínez Campos restauraron la monarquía. Colaboró con Ruiz Zorrilla y Salmerón en la creación en 1880 del partido republicano progresista. Retirado de la política en 1881 volvió a ella en 1883, siendo elegido concejal en Madrid en 1885.
Presidió la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas desde 1898 hasta su muerte.
También fue Presidente del Ateneo de Madrid.

Joaquín María Sanromà (Barcelona, 13/IX/1828 - Madrid, 7/I/1895)
Catedrático en 1854 de Economía Política de la Universidad de Santiago, de Historia del Comercio en la Escuela Superior de Madrid y posteriormente de Derecho Marítimo e Historia Mercantil en la Universidad Central.
Es otro integrante del grupo de economistas liberales catalanes, librecambistas, anglófilos y partidarios de la abolición de la esclavitud. Fue de los primeros en estudiar problemas sociales en obras como “Política del taller”.
Vocal de la Junta directiva fundacional de la Sociedad Abolicionista Española elegida en 1865 y en la de 1868, vicepresidente en la de 1870 y presidente en 1880, renunciando en 1881, pasando a vicepresidente.
Escribió en El Abolicionista en 1872 “deseamos una España unida e idéntica a ambos lados del océano, sin dictadores, sin monopolios y sin esclavos” y en esta misma publicación, el 6 de marzo de 1875 escribió: “Cuando el débil ofrece resistencia considerable, se transige con él; cuando la ofrece menor, se le dejan algunos derechos a título de concesiones; cuando no ofrece ninguna, se le absorbe por completo, se le reduce a la esclavitud, explotando su persona, su familia y los productos de su trabajo”.
Diputado en las Cortes en cuatro legislaturas durante el periodo revolucionario. Gran orador parlamentario. Encabezó con su firma el proyecto de ley de abolición de la esclavitud en Puerto Rico que presentó el 19 de noviembre de 1872.
Cuando Laureano Figuerola fue ministro de Hacienda le nombró su Subsecretario, participando en la reforma arancelaria que soliviantó a los industriales catalanes.
Publicó trabajos de economía y pronunció importantes conferencias en la Asociación para la Reforma de los Aranceles y en el Ateneo de Madrid, entre ellas, una sobre la Esclavitud en Cuba.
En sus Memorias se recoge una interesante descripción de la vida de Barcelona del 1828 al 1868.

Gabriel Rodríguez (Valencia, 1829 – Madrid, 20/XII/1901)
Su familia se trasladó de Valencia a Madrid cuando tenía unos pocos meses.
Destacó en varias profesiones. Como ingeniero llegó a ser profesor de la Escuela de Ingenieros de Caminos donde tuvo como discípulo a Echegaray. Como economista fue catedrático y destacado miembro del grupo de economistas librecambistas. Como político fue diputado en 1869 y 1871 y senador por Puerto Rico; Subsecretario de Hacienda con Laureano Figuerola, en el gobierno revolucionario provisional de 1868, si bien rehusó en dos ocasiones ser ministro. Tras hacerse abogado en 1872, se especializó en asuntos contencioso-administrativos relacionados con las obras públicas, creando un prestigioso bufete en el que tuvo de pasante a Ramón Costa con quien le unía el que dirigiese el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza (ILE), entidad con la que Gabriel Rodríguez colaboraba tanto en el plano docente, como en el de buscar su viabilidad económica. Como musicólogo llegó a impartir clases en la Institución de Libre Enseñanaza y ciclos de conferencias.
Vocal de la Junta fundacional de la Sociedad Abolicionista Española de 2 de abril de 1865 y de la de 23 de octubre de 1868. Vicepresidente en la elegida en 1870 y miembro de la Comisión ejecutiva que esta Junta acordó constituir. Tras la Restauración, cuando terminó la suspensión de las actividades de la Sociedad, fue vocal de la Junta que se constituyó en 1880 y se remodeló en 1881.
Fue un destacado miembro del Ateneo de Madrid que actualmente conserva como una de las “conferencias históricas de la entidad” la de Gabriel Rodríguez sobre la Abolición de la esclavitud.
Fundador de la Asociación para la Reforma de los Aranceles de Aduana y de la Sociedad Libre de Economía Política de la que fue secretario de la Junta directiva durante 10 años.
Creía no sólo que el librecambismo proporcionaba crecimiento, sino que también el libre mercado construía un sistema de distribución de la riqueza justo. Pensaba que “la protección no era rechazable en sí misma, sino por el hecho de que estaba calculada en función de la permanencia de las industrias marginales y no como un medio de estímulo para el desarrollo industrial”. Además, defendía la libertad como un todo, lo cual hizo que durante la Restauración criticase a Cánovas, no sólo por haber renegado del librecambismo, sino por limitar las libertades, pues según Gabriel Rodríguez “no habrá posibilidad de que la libertad de comercio se separe de las demás libertades humanas; porque llegará a ser doctrina de todo liberal, que la libertad es una”.

Segismundo Moret y Prendergast (Cádiz, 2/VI/1838 - Madrid, 28/I/1913)
Abogado, catedrático de Economía Política y posteriormente de Instituciones de Hacienda.
Diputado en 1863.
Vocal de la Junta directiva fundacional de la Sociedad Abolicionista Española, elegida en 1865 y en la de 1868.
Con la Revolución de 1868 fue nombrado Ministro de Ultramar del 2 de diciembre de 1870 al 10 de julio de 1871. Durante este periodo, el 28 de mayo de 1870 el parlamento aprobó el proyecto de ley que se conoció como de “vientres libres” por declarar libres a todos los hijos de esclavas que naciesen en el futuro, a los esclavos mayores de 60 años y a los que hubiesen luchado con el ejército español. Más adelante, del 2 de diciembre de 1870 al 10 de julio del año siguiente, fue Ministro de Hacienda, en substitución de Laureano Figuerola.
Al producirse la Restauración residía en el extranjero. Regresó en 1875 y fundó el partido democrático-monárquico que en 1882 se fusionó en izquierda dinástica. En 1883 fue nombrado Ministro de Gobernación y en 1897 Ministro de Ultramar. A la muerte de Sagasta fue líder del partido liberal y Jefe de gobierno en 1905-1906 y en 1909. Acabó sus días siendo presidente del Senado.

José María Orense (Laredo 28/X/1803 - Astillero 29/XI/1880)
Noveno marqués de Albaida. Combatió contra los franceses que el año 1823 fueron enviados por la Santa Alianza a restablecer el absolutismo en España. Tuvo que exiliarse y regresó a la muerte de Fernando VII. Fue encarcelado en 1834 por luchar por el restablecimiento de la Constitución de 1812. Fue Diputado en 1844 y ya entonces denunciaba la copia del modelo centralista francés.
Peleó en las calles durante el fracasado movimiento revolucionario de 1848, teniendo que refugiarse en Francia y Bélgica. A su regreso en 1854 fue detenido por participar en un motín. De nuevo fue elegido en 1854 diputado por Palencia a las Cortes constituyentes, siendo uno de los escasos diputados que votaron a favor de la forma de gobierno republicana. Intentó oponerse por las armas al golpe de O'Donnell que en 1856 acabó con el bienio progresista siendo encarcelado y desterrado. De regreso a España habiendo adoptado plenamente las ideas federales, fundó el partido demócrata y posteriormente al dividirse, fue un miembro destacado del partido republicano federal.
Tras otro exilio, en 1868 fue nuevamente diputado y participó en el alzamiento federal de 1869.
Durante la primera República fue nombrado presidente del Congreso.
Se exilió a Francia al producirse la Restauración y tras su regreso en 1877, vivió retirado en Santander.
Entre sus obras pueden reseñarse “Derecho público republicano federal”, “Los Fueros” (1859), “La democracia tal cual es” (1862), “Ventajas de la República Federal”.
Ya en 1854 se posicionó públicamente contra la esclavitud. En 1865 fue vicepresidente de la Junta fundacional de la Sociedad Abolicionista Española y presidente de la misma en 1868, pasando a ser presidente honorario en 1870.

Estanislao Figueras Moragas (Barcelona 13/XI/1819 - Madrid 11/XI/1882)
Estudio filosofía en la Universidad de Cervera y leyes en Barcelona y Valencia.
Fue un reputado abogado.
En 1840 fue uno de los primeros en defender las ideas republicanas. En 1843 se opuso a aliarse con los moderados para derrocar a Espartero.
En 1851 fue diputado por Tarragona y en 1854 miembro de su Junta Revolucionaria. Aquel año fue uno de los 21 diputados de las Constituyentes que se pronunciaron contra la monarquía.
Volvió a ser elegido diputado en 1862, en esta ocasión por Barcelona
El 12 mayo de 1867, durante la dictadura del general "moderado" Narvaez fue detenido y más tarde desterrado a Pamplona.
Durante la Revolución de 1868 fue miembro del Comité Revolucionario de Madrid, en donde fundó el diario republicano La Igualdad . Fue elegido diputado en las Cortes Constituyentes en cuatro distritos (Barcelona, Madrid, Vic y Tortosa). En las siguientes Cortes volvió a ser elegido diputado.
En 1873 con la proclamación de la República, tras viajar a Barcelona a calmar la impaciencia de los federales catalanes que deseaban proclamar el estado catalán, fue nombrado presidente del primer gobierno de la República.
Fue durante su presidencia que la Asamblea Nacional aprobó el 22 de marzo de 1873 la ley de abolición de la esclavitud en la isla de Puerto Rico.
Las dificultades de la situación política, el fallecimiento de su esposa y problemas de salud le abatieron psicológicamente y dimitió, alejándose de la política.
Desaparecida la república intentó reagrupar a los republicanos y llegó a fundar en 1880, antes de que su salud empeorara, el partido Republicano Orgánico.
Fue elegido vocal en la Juntas directivas de la Sociedad Abolicionista Española en 1868 y 1870, y Vicepresidente en 1880.

Francisco Pi Margall, (Barcelona, 29/IV/1824 – Madrid, 29/XI/1901)
Doctor en Derecho, historiador, crítico literario y de arte, periodista, filósofo y político. Fue el principal teórico del republicanismo federal español.
Militó en el partido demócrata, en la corriente socialista. Participó en Madrid en los sucesos revolucionarios de 1854, siendo brevemente detenido por las mismas autoridades revolucionarias por difundir un escrito de propaganda en el que se pedía el sufragio universal diciendo a sus lectores: “no puedes elegir los concejales ni los diputados de tu patria, porque no disfrutas, como ellos, de renta, ni pagas contribución directa que puedas cargar luego sobre otros ciudadanos; eres al fin por no disponer de capital alguno, un verdadero paria de la sociedad, un verdadero esclavo.”
Acusado en 1866 de participar en la conspiración que condujo a la revuelta del cuartel de San Gil, tuvo que exiliarse a Francia en donde tradujo a Proudhon y estudió a fondo el positivismo francés.
Después de la Revolución de 1868 fue diputado por Barcelona. Al escindirse el partido demócrata entre republicanos y partidarios de unirse a los radicales monárquicos que aceptaban a Amadeo I, formó parte de los primeros. El 18 de mayo de 1869 promueve la firma de un pacto de los republicanos federales de la antigua corona de Aragón en Tortosa que fue seguido, el 30 de junio, por la firma en Madrid del Pacto General para toda España y la creación del Consejo Federal.
Contribuyó a la proclamación de la Primera República de la que primero fue ministro de Gobernación y después presidente. Presentó un programa que incluía la abolición de la esclavitud y que no pudo aplicarse al tener que dimitir cuando sus partidarios más intransigentes decidieron aplicar el programa federal mediante alzamientos armados.
Estas insurrecciones empujaron a posiciones conservadoras a personalidades republicanas como los sucesores de Pi Margall en la presidencia, Salmerón y sobre todo Castelar, e incitaron al ejército a dar los golpes militares que acabaron con la Primera República y restauraron la Monarquía borbónica.
Tras un alejamiento de la política, publicó en 1876 una de sus obras de referencia, Las Nacionalidades . Vuelto a la política, fue elegido diputado en 1891 y 1893 y desarrolló también una importante actividad periodística y literaria.
En 1894 en el Programa del partido Federal, actualiza el proyecto de constitución federal.

Fue vicepresidente de la Junta directiva de la Sociedad Abolicionista Española elegida en 1870 y en 1880, cuando la Sociedad volvió a ser autorizada a celebrar actos públicos.
En su obra “Las luchas de nuestros días” se muestra muy crítico con la Iglesia por su actitud con respecto a la esclavitud. “En su Diálogo tercero” escribe: “La esclavitud de los negros subsiste con escándalo del orbe. ¿No es hora todavía de que levante la voz la Iglesia y amenace con sus rayos a los príncipes que toleran esa iniquidad en sus reinos? La razón se adelantó hace tiempo a la religión y gracias a sus protestas han caído rotas en gran parte del Nuevo Mundo las cadenas del esclavo.”
En su “Diálogo segundo” su crítica es más radical y alcanza incluso al cristianismo: “Estaba difundida la esclavitud por toda la faz de la Tierra. No tuvo Cristo contra la esclavitud ni una sola palabra.”

Nicolás Salmerón y Alonso (Alhama la Seca, 10/IV/1838 - Pau, 20/IX/1908)
Licenciado en Derecho y Filosofía y Letras. Periodista en La Discusión y en La Democracia . En 1863 obtuvo la cátedra de Historia Universal de la Universidad de Oviedo y posteriormente la de Madrid. En 1866 ocupó la cátedra de Filosofía en la Universidad Central y finalmente en 1869 la de Metafísica. Miembro del Comité Directivo del partido Demócrata fue encarcelado cinco meses en 1867.
Después de la Revolución de 1868 fue elegido diputado en 1871. Se opuso a la ilegalización de la Asociación Internacional de Trabajadores.
Al abdicar Amadeo y proclamarse la República, Pi Margall lo nombró ministro de Gracia y Justicia, pasando luego a presidir el Congreso.
Cuando Pi Margall dimitió a raíz del levantamiento armado de los federales cantonalistas, Salmerón le sucedió en la presidencia y se consagró a acabar con la insurrección. Sin embargo dimitió para no firmar unas penas de muerte ya que siempre había sido partidario de la abolición de este castigo. El 7 septiembre de 1873 le substituyó Castelar.
Durante la Restauración, tras ser desposeído de su cátedra y pasar un periodo exiliado en París, promovió una alianza electoral republicana. Elegido en 1893 por Gracia (antes de su anexión a Barcelona) fue reelegido sucesivamente varias veces hasta 1907 por Barcelona. Llegó a ostentar la presidencia del movimiento republicano y también la de Solidaridad Catalana.
Fue vocal de las Juntas directivas de la Sociedad Abolicionista elegidas en 1868 y 1870.

Emilio Castelar Ripoll (Cádiz, 7/IX/1832 - San Pedro del Pinatar 25/V/1899)
Licenciado en Filosofía y Letras, abogado y periodista. En febrero de 1857 obtiene una cátedra de Historia Crítica y Filosófica de España en la Universidad Central de Madrid. También da clases en el Ateneo, donde desarrolla un ciclo de conferencias bajo el título de “Historia de la civilización en los primeros cinco siglos del Cristianismo”.
En 1865 el Gobierno de Narváez le destituye de su cátedra. El apoyo de sus alumnos y de sus propios colegas culmina con unas manifestaciones estudiantiles que, duramente reprimidas por el ejército, se saldan con varios muertos y numerosos heridos: es la trágicamente célebre “Noche de San Daniel” del 10 de abril de 1865.
En 1866 fundó el periódico republicano “La Democracia”. Militó en el partido demócrata, en la corriente individualista. Participa en los pronunciamientos progresistas de enero y junio de 1866. Es condenado a garrote vil y tiene que huir de España hasta la Revolución de 1868.
Después de la Revolución fue diputado. Durante la discusión de la Ley Moret o de “vientres libres” que liberaba a los futuros hijos de las esclavas, pronunció el 20 de junio de 1870 un célebre discurso que el historiador Hugh Thomas califica en su obra sobre la esclavitud, como “uno de los más nobles de todos los pronunciados sobre el tema en las legislaturas europeas”.
Dio soporte en 1864 a la fundación de la Sociedad Abolicionista Española, siendo vocal en 1895 de su Junta directiva fundacional y vicepresidente en las de 1868 y 1870.
Incorporado al partido republicano federal, llegó incluso a presentar el 17 de julio de 1873 en las Cortes el proyecto de Constitución de la República Federal Española, con la intención de atender las peticiones de los miembros de su partido más intransigentes y evitar su insurrección cantonalista. No habiéndola podido evitar, tras suceder en la presidencia a Salmerón, se consagró a reprimirlos, suspendiendo el funcionamiento de las Cortes. Se apoyó en el sector del ejército más conservador y de dudoso republicanismo para derrotar a aquellos que se habían alineado con las posiciones federales exaltadas y se distanció de su partido, convirtiéndose en defensor del republicanismo unitario.
Cuando se restableció el funcionamiento de las Cortes, fue derrotado en una votación y tuvo que dimitir el 2 de enero de 1874. El golpe de estado de Pavía impidió que lo substituyera Pi Margall o uno de sus partidarios.
Durante la Restauración, tras un exilio en París, fue elegido diputado en todas las legislaturas hasta que se retiró de la política. Defendió y fundó un partido republicano posibilista que aceptaba las instituciones monárquicas. Con la reintroducción del sufragio universal y de los jurados, consideró satisfechos los objetivos de su partido por lo que lo disolvió recomendando a sus miembros que se integraran en el partido liberal de Sagasta.

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